POR: REDACCIÓN TIJUANA GLOBAL RADIO | 01 DE MAYO DE 2026
En un país marcado por la violencia de género, el feminicidio de la exreina de belleza de Baja California, Carolina Flores, ha tomado un giro escalofriante. En GLOBAL RADIO, te presentamos los detalles inéditos revelados por el periodista Carlos Jiménez sobre cómo se planeó y ejecutó este crimen en el corazón de Polanco.
El plan de los 29 minutos
De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía capitalina y la información de C4 en Alerta, la presunta feminicida, Erika ‘N’, actuó con una precisión quirúrgica el pasado 15 de abril:
- 10:55 AM: Erika ‘N’ llega al departamento de Carolina en la colonia Polanco III Sección, tras un viaje desde Ensenada. Con el pretexto de “limar asperezas”, le pide a su hijo que las deje solas.
- La distracción: Mientras el esposo de Carolina paseaba al bebé y posteriormente se retiraba a una habitación, la suegra aprovechó un gesto de amabilidad. Le pidió a Carolina un vaso de agua; cuando la exreina de belleza entró a la cocina, fue atacada a traición con un arma de fuego.
- 11:24 AM: Se registra el ataque mortal. Solo habían pasado 29 minutos desde su llegada.
- La huida: Erika ‘N’ permaneció en la escena 19 minutos más. A las 11:45 AM, abandonó el edificio en un taxi cargando maletas, iniciando una huida internacional.
Celos y resentimiento: El móvil del crimen
Fuentes cercanas al caso indican que el motivo detrás de esta tragedia fue un resentimiento profundo. Erika ‘N’ presuntamente acusaba a Carolina de “robarle el amor” de su hijo y de su nieto, una narrativa de posesión que terminó en una ejecución a sangre fría.
Captura internacional en Venezuela
Gracias a la rápida emisión de una Ficha Roja de Interpol, las autoridades venezolanas lograron interceptar a Erika ‘N’ en Caracas el pasado miércoles 29 de abril. Actualmente, se realizan los trámites para su extradición a México, donde deberá enfrentar a la justicia por el delito de feminicidio.
En GLOBAL RADIO, nos unimos a la exigencia de justicia para Carolina Flores Gómez. Este caso es un recordatorio doloroso de que la violencia puede esconderse incluso en los círculos más íntimos.




