¿Retirar el concreto del Río Tijuana? La peligrosa idea que ignora la fuerza de nuestra topografía
La propuesta que resurgió en el Cabildo de Tijuana para firmar un convenio con CONAGUA y desmantelar el concreto de la canalización del Río Tijuana bajo el discurso de la «renaturalización» y la creación de un parque lineal puede sonar atractiva en papel. Sin embargo, ignora la realidad geológica e hidrológica que define a nuestra ciudad.
Puntos críticos que no deben ignorarse:
La fuerza de la corriente: Tijuana no cuenta con un río de flujo lento o constante. La inclinación de nuestras cañadas transforma las lluvias en corrientes torrenciales de alta energía destructiva.
El riesgo estructural: Especialistas advierten que demoler el vaso hidráulico socavaría los taludes contiguos, poniendo en riesgo directo la infraestructura pesada, los puentes y la Vía Rápida.
Lecciones del pasado: La canalización de concreto no fue un proyecto caprichoso. Se construyó en la década de 1970 para poner fin a las inundaciones catastróficas que periódicamente cobraban vidas y destruían comunidades.
Sustituir la losa de concreto por lechos de tierra y vegetación, sin considerar el impacto directo del agua que descarga de la cuenca, representa un riesgo innecesario para el corazón vial e infraestructura de la ciudad.





