POR: REDACCIÓN TIJUANA GLOBAL RADIO | 12 DE MAYO DE 2026
En una acción coordinada que busca erradicar la colusión entre la ley y el crimen, el Gabinete de Seguridad de Hidalgo ejecutó tres órdenes de aprehensión contra figuras clave de la policía de Tezontepec de Aldama. La investigación apunta a que los encargados de proteger a la ciudadanía podrían haber estado trabajando para las mismas células delictivas que asolan la región.
Los detenidos: La cúpula bajo sospecha
El operativo, liderado por la Secretaría de Seguridad Pública (SSPH) y la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJEH), logró la captura de:
- El Director de Seguridad Pública Municipal.
- El Subdirector de Seguridad Pública.
- Un ex oficial de la corporación.
Estos funcionarios son señalados por su probable participación en actividades ilícitas, luego de que labores de inteligencia y denuncias ciudadanas detectaran movimientos irregulares y nexos con grupos dedicados, presuntamente, al robo de combustible (huachicoleo) y otros delitos de alto impacto.
Inteligencia y Cateos Simultáneos
La caída de estos mandos no fue casualidad. Durante semanas, agentes estatales tejieron una red de vigilancia tecnológica y humana que culminó este martes con tres cateos simultáneos. En estos operativos, las autoridades aseguraron indicios “relevantes” (documentación, equipos de comunicación y otros objetos) que ya están siendo analizados para fortalecer la carpeta de investigación.
Un municipio en la mira
Tezontepec de Aldama ha sido, durante los últimos años, un punto crítico en el mapa de la inseguridad en Hidalgo debido a su ubicación estratégica para grupos delictivos. La detención de sus altos mandos confirma las peores sospechas de la población: la infiltración criminal en el gobierno local.
“No se descartan más acciones en los próximos días”, señalaron fuentes oficiales, dejando claro que la investigación podría alcanzar a otros funcionarios o miembros de la corporación.
En GLOBAL RADIO, seguiremos informando sobre el proceso legal de estos ex mandos. La pregunta que queda en el aire es: ¿quién cuidará ahora a Tezontepec mientras se reconstruye su policía?




